Con las dificultades propias de los que caminan en un Ford del año 1920 y por camino malo, vamos de tumbo en tumbo, pero avanzando, avanzando.
Pero dos que se quieren se dicen cualquier cosa.
Pero al final, solo ocurre una cosa: llega el invierno.
De la nada no sale nada, y el que no nada se ahoga.
La esperanza apretada de sentirte cerca.
Y a mi me odio al saberme tan lejos.
Lo bueno de los años es que curan heridas.
Lo malo de los besos es que crean adiccion.
Luego peleamos sin pelear,
ganamos sin ganar,
perdimos sin perder.
y ahora me queda la verdad
de que yo ya no soy
si ella no quiere ser,
ni volver.